“LA TROCHITA” es
parte de la gran historia de la Patagonia Argentina. Debido a ella
nacieron numerosos y esforzados pueblos, los mismos que sufrieron
con su decadencia. A pesar de que el paso del tiempo la dejó
fuera de la competencia con los nuevos y más veloces medios
de transporte, este ferrocarril es hoy uno de los más valiosos
patrimonios históricos, culturales y tecnológicos.
Es la muestra, aún viviente, del esfuerzo de la gente en
una tierra tan hermosa como agreste, prometedora pero sacrificada,
en tiempos en que el progreso era la fuente de todas las utopías.
“La Trochita”, su historia y la de su gente es sin dudas
fascinante y está escrita en cada pueblo, en cada vagón,
en cada estación… esto es sólo un pequeño
adelanto de lo que usted “puede vivir” a bordo de este
museo rodante, que sin dudas representa el verdadero “Espíritu
del Sur”.
Un grupo de amantes de “La Trochita”, entre los que
se cuentan gentes de toda la región desde Esquel a El Maitén,
y muchos viejos ferroviarios junto a otros aún en actividad,
han conformado una Asociación Civil que intenta poner todo
lo que puede para mantener vivo este ferrocarril. La Asociación
Amigos de “La Trochita” es quien ha volcado su colaboración
para desarrollar el área histórica que usted ahora
disfruta. Esta Asociación lo invita, SÚBASE A BORDO
del Viejo Expreso Patagónico…
A principios del siglo XX, sólo existían dos ramales
ferroviarios en la Patagonia. Ambos eran privados y estaban lejos
de conformar una red. Uno era el ramal Puerto Madryn - Trelew en
trocha de un metro, promovido por los colonos galeses del Chubut
y perteneciente a una compañía británica. El
otro era el ramal de trocha ancha (1,676 m.) de Bahía Blanca
a Neuquén, del Ferrocarril del Sud, también de propiedad
británica. Funcionaba además un servicio privado que
conectaba las Salinas Grandes con Puerto Pirámides, en Península
Valdés, (Chubut) y otro que utilizaba el presidio federal
de Ushuaia, en Tierra del Fuego.
En 1908 el Congreso de la Nación sancionó la Ley
5.559 de Fomento de los Territorios Nacionales. Dicha ley había
sido impulsada por el Ministro Ramos Mexía para lograr el
desarrollo de la Patagonia, y promovía una estrategia de
integración ferroviaria de las áreas potencialmente
productivas en los valles cordilleranos y la meseta, combinando
el uso del tren con las vías navegables y los puertos marítimos.
La ley autorizaba al Poder Ejecutivo a estudiar, construir y explotar
ramales principales de desde Puerto San Antonio y Puerto Deseado
en el Atlántico hasta Nahuel Huapi (San Carlos de Bariloche)
en la Cordillera, con derivaciones a Comodoro Rivadavia pasando
por Colonia Sarmiento, a Lago Buenos Aires y a Colonia “16
de Octubre” (Esquel-Trevelin), previendo además el
tendido de otros ramales a partir de las citadas líneas según
se considerara conveniente. Pero la ejecución del plan original
sufrió interrupciones al renunciar primero el Ministro Ramos
Mexía en 1.913 y al estallar poco después la Primera
Guerra Mundial.
De todo lo proyectado del plan de trocha ancha sólo se concretó
parcialmente con el tendido de 283 km. de ramales entre Puerto Deseado
y Las Heras (Santa Cruz) y de 197 km. entre Comodoro Rivadavia y
Sarmiento (Chubut). Estos nunca llegaron a integrarse con el otro
ramal principal que se tendía a su vez entre San Antonio
y Nahuel Huapi. Este último llegó en 1916 hasta el
Km. 448 (después denominado estación Ingeniero Jacobacci)
que durante varios años fue punta de rieles. Recién
en 1934 esta línea, la única de las tres originales
de la ley 5.559 que fue continuada, llegó a San Carlos de
Bariloche.
|